MARIANO

La historia de nuestro estudio comienza ya en el “siglo pasado”, con un bar para un buen amigo en Madrid del que, como el primer amor, guardo un increíble recuerdo! Un sencillo bar de hormigón y gresite blanco aderezado con una maravillosa madera maciza de iroko que rápidamente se convirtió en un referente del tapeo madrileño y que nos sirvió para enamorarnos de los “interiores” en la arquitectura. Disfrutamos diseñándolo todo: las luces, las banquetas, el logotipo, hasta el color y la forma de doblar las servilletas… y además pasamos muchas noches comiendo y bebiendo con los amigos!

Pero este bar se mezcló con un encargo de un edificio “grande”, un pabellón deportivo con piscina cubierta, gimnasio, gradas, cafetería… y con un presupuesto bajísimo. Pero lejos de asustarnos por nuestra falta de experiencia, lo afrontamos con valentía y, sobre todo, con muchas ganas! Y nos dieron el premio al mejor edificio de la Comunidad de Madrid, o mejor dicho, nos dieron el Premio a los Oficios que es mucho más bello!!!