LA COCINA DE SAN ANTÓN

El mercado de San Antón fue construido con un material terroso y profundamente matérico -el ladrillo macizo de tejar- convenientemente pautado por una trama metálica y con un aparejo nada tradicional en su conjunto. Una base de fundición de basalto (material inédito en nuestra ciudad) responde a esa necesidad presente en tantas construcciones de ganar solidez al encontrarse con la calle. Y también responde al trazado de la calle Augusto Figueroa, que justo en este lugar quiebra, y el juego de planos de fachada ayuda a articularlo visualmente. Coronado en su azotea con un restaurante terraza, es un multiespacio donde conviven de maravilla exposiciones de arte con gastronomía y copas. La primera planta básicamente son puestos de producto fresco que se pueden subir al restaurantes para ser cocinados al gusto del cliente. Su segunda planta cuenta con varios puestos de comida preparada que se puede consumir allí mismo o llevar. Cuenta con parking propio.

Equipo de diseño

Arquitectos: Estudio Ataria